Espíritu Emprendedor

¿Cuándo fue la última vez que te sentiste libre?

El emprender un viaje siempre es emocionante, más aun sabiendo que vas a conocer lugares que solo imaginabas en sueños. Iniciar algo causa temor, pero es esa emoción y sensación de libertad la que te lleva a seguir.

Detente un momento y piensa en algún proyecto que esté en tus planes iniciar.

 

¿Qué sientes?

 

¿Emoción?

 

¿Adrenalina?

 

¿Suspiras?

 

Has imaginado tu sueño hecho realidad, sin darle lugar a los impedimentos o a los problemas.

Es así como deberían quedarse los planes, pero después de esta etapa, es donde podrías conocer al mayor enemigo de los emprendedores, la duda. Este es posiblemente el mayor culpable de ocasionar que las revoluciones de tu corazón disminuyan y empiezas a ver tus sueños cada vez más lejos. Es el mayor culpable de tantos sueños estancados y sin intentar.

Ser un emprendedor es enfrentarte a todo tipo de dificultades, es estar con una mentalidad y condición emocional dispuesta a adaptarse a una realidad cambiante y competitiva.

Voluntad, determinación y perseverancia.

Tener un espíritu emprendedor es aceptar la innovación como un estilo de vida, es decidir enfrentar la adversidad y luchar sin excepción alguna. Así mismo, superar una mentalidad conformista hará la diferencia entre llevar una vida promedio y una que sea capaz de romper todos los moldes.

Lo único garantizado es el equivocarte, pero que el miedo no sea un obstáculo, sino un escalón para crecer.

No es fácil, pero vale la pena

Si eres una de las personas que creen que el emprendimiento es sinónimo de éxito financiero, es hora de que sepas que no es así. Esto no quiere decir que no habrá éxito en lo económico, pero requiere esfuerzo, dedicación y sacrificio. Si no hay dinero, no te frustres. El primer motor del emprendimiento es el sentimiento y la emoción que le pongas a tus planes.

¡Ten cuidado! Tú circulo de influencia puede ser capaz de formarte o destruirte.

No hay una fórmula mágica para ser un emprendedor, lo único que importa es decidir correr mientras otros caminan.

¡Piensa, siente e innova!

Cuando comenzamos a pensar y planear en mejorar como personas, en equiparnos para ser mejores en lo profesional y laboral, quizá sin saberlo y entenderlo, estamos iniciando nuestro camino como emprendedores.